martes, 25 de julio de 2017

LAVAR LA POESÍA (Manifiesto para completar)



Contra el desmadre de la media del ego

Y contra la literatura de auto-ayuda

Que se va tomando las paredes de las calles

No, a la acción poética

Sí, a la acción de la poesía

Entre nuestros muros

No, al exótico que se jacta de su exotismo

Ni al renacentista que no la ve

Sí, al díscolo,

Que no cuenta sus versos y le atina

Sí, al que no luce su letrero de post-autónomo

Porque antes ya muchos hicieron poesía por él

Entre los primerísimos, su propia madre

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Cada vez me parezco más a mi hermano Germán


Filmado hace algunos años (¿2000?) en un sótano del barrio de East Boston (Mass, USA)
Videasta: Alberto Roblest (México)
Traductor: Alan Smith Soto (Costa Rica)

lunes, 17 de julio de 2017

Recuerdo de Eielson

He tenido (tengo) algunos mentores fundamentales para mi vocación y dedicación –conscientemente desde los quince años– a la poesía: mi madre, Lastenia; mi hermano Germán (obrero-poeta); Martín Adán (algunos conocen la anécdota de que la lectura de mi libro, Juego de manos, precipitó su deceso); Javier Sologuren a quien , hacia mis veinte años, visitaba eventualmente en su casa de Los Ángeles, Chosica; Manuel Velásquez Rojas, que reseñó mi primer poemario, Juego de manos (1978), con generosidad suma;  y también, por supuesto, Jorge Eduardo Eielson, a quien leí y él también me leyó.