lunes, 5 de julio de 2021

Javier Sologuren: elogio de las putas

 Javier Sologuren. 'Vida continua' ", por Carlos Germán Belli | En Prosa y en Verso

-Si hubiera sabido que era putañero, jamás lo hubiera leído, nos dijo una tarde en el Cuzco Rodolfo Hinostroza.  En concreto, en Ran Huaylla, mientras nos disponíamos a beber una infusión o algo más fuerte, no recordamos esto con claridad, en los pagos de nuestro amigo Vladimir Herrera.

Poeta motejado de “puro”, en el Perú, respecto a aquellos “sociales” de su misma generación: Alejandro Romualdo, Washington Delgado, Pablo Guevara, entre otros.  Como si dedicarse, en sus versos, al cuidado de la naturaleza y ser militante de una perspectiva simétrica de la existencia fuese cuestión de “puros”.  Poeta sin crítica, todavía; salvo, acaso, Roberto Paoli, Anna Soncini y otro poeta compañero de ruta, Jorge Eduardo Eielson.  La ética nos tiene realmente jodidos, cogidos de la vulva o de los cojones de nuestra imaginación.  Ética, puritanismo, cedazo previo sea de estirpe comunista o capitalista, en esto coinciden ambas maneras de ponernos diariamente la máscara.  Y es por este motivo que el pensamiento o la poesía constituyen siempre una excepción; algo que de modo invariable aceptamos o digerimos a posteriori. Mientras, en el aquí y el ahora, seguimos contando, hasta el hartazgo, las sílabas métricas de los versos del autor de Vida continua, reparando en su rica intertextualidad o en la confluencia allí de varias lenguas o culturas (oriente y occidente).  En pocas palabras, insistiendo en reconstruir el archivo de tan caro secreto profesional.  Cuando lo suyo  fueron precisamente las putas, como en el caso de Arguedas, Vallejo y paramos de enumerar.  Aunque la estirpe de la búsqueda –y encuentro– en los burdeles de Sologuren fuera un tanto distinta al de la catadura trágica, en  Arguedas, o al del entusiasmo siempre adolescente en Vallejo.  El puterío de Javier Sologuren fue el de encontrar el yin para el yang de esta existencia; el de toparse con la compacta obscuridad justo detrás o más arriba que esta luz.  Las putas constituyeron la terracota, imprescindible, de cada una de las lúcidas cuentas de su poesía; por ejemplo, de Estancias (1960).  Terracota previa a su aguda inteligencia, a la metamorfosis, al fuego abarcador y abrasador de Sologuren por todo lo que viviera.

–Los que dividen son aquellos denominados poetas “sociales”, nos dijo una vez, no recordamos ya si en Los Ángeles (de Chosica) o si en su casa de Jesús María.  Pero el tiempo, el cual constituye asimismo otro yin y yang, le ha dado toda la razón o le va otorgando su merecido reconocimiento.  Cómo es posible en un país de pobres, bicentenariamente colonizados, manipulados hacia los clips de la Tele y la pornografía de la Internet, ser meramente poetas “sociales”.

Textil relacionado:


martes, 1 de junio de 2021

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS (POÈTICOS)

 


Imagino que, un tanto al modo de Pound o de Eliot, y no menos de César Vallejo, me he detenido en lo siguiente:

Cualquier obra de arte es una mezcla de libertad y orden. Es perfectamente evidente que el arte oscila entre el caos, por un lado, y la pura mecánica, por otro. Una insistencia pedante en el detalle tiende a excluir la forma esencial. Si se mantiene con firmeza la forma esencial se hace posible una libertad en los detalles (Ezra Pound).

El arte es una evasión de posiciones fijadas; una oportuna evasión de una norma… (T.S.Eliot).

La técnica: pone siempre al desnudo lo que, en realidad, somos y adónde vamos (César Vallejo).

Digo un tanto porque, por otro lado, el mito en mi poesía no se halla pasteurizado, tal como sí sucede en Pound; también, aunque en apariencia luzca lo contrario, en Walt Whitman (“maestro de atletas” y curtido “hobo”) e incluso –alguien tan “cerebral” como Pound– en el autor de Altazor.  Ambos, estos dos últimos, encandilados o casuales ante el chorro de sus propias imágenes (Imaginismo).  Por cierto, pienso en un Vicente Huidobro en tanto intersección entre Whitman y Pound.  Y, asimismo,  concuerdo en lo que Octavio Paz piensa de Eliot: arte del palimpsesto de la tradición occidental o clásica.  Por lo tanto,  aquí  también hallamos al mito ya fallecido;  y sólo nos quedan de él citas o huellas.  De modo análogo a lo que ocurre en Pound, insistimos: vórtice de ideas fusionadas y fusionantes, honesta voluntad de aura y de estilo.

Sin embargo, y por el contrario, en César Vallejo y compruebo que asimismo en mi poesía, el mito se da en bruto y está vivo; aunque no pretenda ser explícito ni, sería execrable, algo meramente decorativo.  Es decir, el mito es acólito de sí mismo y crea archipiélago; aglutina, tal un real y activo agente, comunidad.  En suma, ambiciona constituirse en un mediador conceptual amerindio overseas y transversal a cualquier lengua.  Poesía que finalmente no oculta, sino más bien auspicia, una  manera  correcta o  reparadora en su recepción.  Una lectura, por ejemplo, de Trilce, y aunque resulte paradójico tratándose de un texto de “vanguardia”, más feliz que otras.  Evado adrede, junto con lo que constituiría una lectura aleatoria o arbitraria de aquel poemario, el término “pertinente”; y, más bien, me remito a una recepción encarnada y post-antropocéntrica tanto de la poesía del autor de Trilce como de la mía.  Vallejo no será Whitman, no intentará corroborar  en su poesía las “ideas” de Rousseau; ni será Pound.  Tampoco Eliot ni ningún “pequeño Dios”.  Ni, aunque ambos “abolicionistas”, compartiría el “trascendentalismo” R. W. Emerson.  Vallejo es un poeta sin membership, siendo el club de Pound, como sabemos, mucho más exclusivo que el de los 100 de Harold Bloom.

Y en español no escribo.

https://miradamalva.blogspot.com/2020/10/al-filo-del-reglamento-ii-poesia-de.html


lunes, 5 de abril de 2021

DE SECHURA LAS GARZAS

 


Para Amálio Pinheiro

I

De Sechura las garzas

Invisibles

Y asimismo las cabrillas

Harto visibles

Ignoro si amagamos la pandemia

Con la tantísima canícula

Donde fueron muriendo los garzas

Y más aún las nociones de lo mío

Y lo tuyo

Pero nunca las cabrillas

De un solo ojo

Que andaban rajadas por la mitad

Tal como mi oscilante alegría

Un solo ojo para orientarse

Y para hacerle compañía al sol

Rajado él mismo

Como la cabrilla como nosotros

Como casi todo

II

La gente sale del manglar cada día

Porque también nació de él

Y emerge de él hasta con el tiempo

Volverse una costra dura

Una mácula una pétrea espuma

Insignificantes en medio del desierto

Nosotros hemos bebido y comido

De aquella entraña

Es decir

Hemos conocido el sabor de la arena

Y desde los pies nos hemos impulsado

Cotidianamente

Fuera de aquel imantado fango 

De labios tan ávidos como untuosos

III

Viajar en moto taxi sobre aquellos desiertos

Es idéntico a remontar el cielo

Olvidarse de lo más elemental

Y no por ello

Adosarte a una fe palpable ostensible práctica

Una vaina de algarrobo  seca y dulce 

Ante pesadísimo tráfico

Briznas al sol

Garzas en huesecillos

Polvareda de remotas civilizaciones

¿Cómo irías a condenarte

Entre tanto amarre a tu corazón

Y en medio de este fango?

© Pedro Granados, 2021

 

sábado, 3 de abril de 2021

POEMAS DE PEDRO GRANADOS EN VIVO

http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/2021/04/03/la-mirada-en-vivo/#more-9632

domingo, 7 de marzo de 2021

Sensory Overload: Sasha Reiter Interview and Reading

 


Los poemas de Sasha Reiter son muy bienvenidos

Los poemas de Sasha Reiter son intersticiales

Se catalizan  entre la realidad

Y la interpretación de la misma

Pero debemos aprovechar que hay  realidad

Desde donde  cada uno de nosotros

A la larga

Poco a poco se vuelve

Puro inocente absuelto de toda culpa

Y todo castigo

No se tema perder nada aquí

Salvo  acaso las interpretaciones

Todo está para ganarse

 

Sasha Reiter’s poems are very welcome 

Sasha Reiter’s poems are interstitial 

They catalyze between reality 

And the interpretation of it 

But we must take advantage of the fact that there is reality in them

From where each of us 

In the long run 

Little by little becomes 

Purely innocent absolved of all guilt 

And all punishment 

Don’t be afraid to lose anything here 

Except perhaps the interpretations 

Everything is to be gained 

© Pedro Granados, 2021


Join Somos en escrito Friday, March 5th at 5pm PST / 8pm Eastern on Facebook live where we will interview Sasha Reiter on his latest book, Sensory Overload. Following the English language interview, Sasha and the Spanish translator of the book, Pedro Granados, will perform selected bilingual poems with a few words from publisher Marisa Russo.​

Sensory Overload: Sasha Reiter Interview and Reading

 

lunes, 1 de marzo de 2021

“Fermento[s] de sol”: Antología imaginada de poesía en español selvagem y portunhol trasatlántico

 

A Wilson Bueno (1949 – 2010)

“Sou, ou penso que sou, um escritor de fronteiras — literal e figurativamente… Estou sempre na fronteira. Sou um escritor de fronteiras e também um ser humano na fronteira entre o pasmo de viver e o sagrado horror à morte, essa pantera” (W.B.)

Por nuestra parte, vinculamos a Bueno con Vallejo en tanto escritores ciertamente multi fronterizos.  Aunque este último, más bien, no sólo entre geografías o culturas o lenguas; sino, además, entre distintas nociones o paradigmas de las Humanidades. De aquí la complejidad u opacidad de ambas obras.

Se antologan versos, también poemas y, asimismo, breves textos críticos sobre la producción de América Latina entre 2000 y 2020.  Tanto de poetas individuales y reales o, aunque constituyan aquí los menos, colectivos e inventados.  También, incluso, poemas traducidos al español (Ej., Sasha Reiter).  La presente antología  se halla conectada, por un lado, con anteriores compilaciones nuestras sobre poesía peruana; tales como: “Poesía postvallejiana” (2018), “¿Poesía peruana del Bicentenario?” (2016), “Perú” (Revista Arquitrave, 2007)  y “Los poetas vivos y más vivos del Perú” (2002). Por otro lado, con lo que hemos publicado anteriormente sobre poesía brasileña reciente.  En ambos casos, incorporando también los productos de nuestro trabajo de campo (talleres de creación literaria en Lima, Foz do Iguaçu, Cochabamba, Rio Branco, etc.), el cual dio como resultado diseños o prototipos de poetas no individuales, sino colectivos y de existencia no real, sino virtual. Asimismo, a nuestros panoramas sobre poesía reciente panameña, mexicana, dominicana, boliviana, ecuatoriana, etc., también los hemos incluido.  Por último, y en tanto el presente trabajo incorpora además la selección de “breves textos críticos”, figuran aquí algunas de las reseñas o notas o breves ensayos que –paralelos al tiempo que compendia la presente antología– hemos dedicado al tema en libro o en nuestro ya “veterano” blog.

http://blog.pucp.edu.pe/blog/granadospj/wp-content/uploads/sites/97/2021/03/FermentoBlog.pdf




jueves, 18 de febrero de 2021

PASAMAYO (cuarto poema)

 

[Un poco de sol dentro de otros]

Un poco de sol dentro de otros

Dentro de otro

Una masa un búfalo una bocaza enorme

Tan sedienta

Tal como Jonases dentro del sol

Entonces

Dentro de aquella tan íntima estrella

Ver mis plumas salir

Allí

Ver mis branquias brotar

De a pocos mostradas al aire

Ver mis penes múltiples

Mucho más vivos

Por nuestra cintura estrecha

Que cuando nos referimos

Al vuelo humano

No nos queda sino más remedio

Que recurrir a la imagen de las alas

Así que en verdad no hay pene alguno

Ni vulva alguna

Y edad ninguna

Sino una forma de lava del amor

En múltiples amores desbordada

Sino una suerte de cuenco de olla

De denso y tupido abismo

E irrefrenable deseo

He muerto así es la muerte

Y sólo la muerte porque ya no es la vida

Una muerte que debe morir que quiere

Con urgencia morir

Precipitadamente morir

Morir y morir para siempre

 © Pedro Granados, 2021


lunes, 8 de febrero de 2021

[Um animal]/ Amálio Pinheiro (trad.)


 Um animal

Alcança uma linda flor

Uma palavra escutada

Enterrada entre a poeira

Inabitável por agora

Uma palavra que te possibilitou viver

Em meio à humilhação

E o desamparo

Uma palavra retorcendo-se muda

Dentro do lodo

Dessa folha um fruto o ramo a árvore o mundo

Tudo isso orfandade

Uma palavra saída da tua boca

E contra nosso peito

Dardo e tocha fumegantes

Uma palavra que é deste mundo

Ou de qualquer outro

Embora intensamente vivida

Incandescentemente vivida

Melhor diríamos agora

Uma rede inflamada

Cobrando-te de cabo a rabo

Para sempre

Pedro Granados, A mirada (São Paulo: Escombros Editorial, a publicarse próximamente). Versión de Amálio Pinheiro*


[Un animal]

Un animal

Llega hasta la más bella flor

Una palabra escuchada

Enterrada entre el polvo

Inhabitable por ahora

Una palabra que te permitió vivir

Entre el absurdo

El  desamparo

Una palabra retorciéndose muda

En medio del lodo

De la hoja el fruto la rama el árbol el mundo

Todo ello huérfano

Una palabra salida de tu boca

Y contra mi pecho

Dardo y cigarro humeantes

Una palabra que es de este mundo

O de cualquier otro

Aunque intensamente vividos

Incandescentemente vividos

Mejor diríamos ahora

Una trampa una red inflamada

Cobrándote de cabo a rabo

Para siempre

Pedro Granados, La mirada (Buenos Aires: 2020)

*Amálio Pinheiro é poeta, tradutor e professor no Pós-graduação em Comunicação e Semiótica da PUCSP. Coordena o Grupo de Pesquisa “Barroco e Mestiçagem”, onde se investigam as relações entre as áreas de literatura, comunicação e cultura na América Latina, ao mesmo tempo em que se experimentam modos de conhecimento não dualistas para o continente. Tem produzido ensaios e traduções comentadas de autores da Espanha, da América Latina e do Caribe. Desenvolve pesquisas sobre as relações entre a memória cultural, as artes e as ciências não clássicas, com ênfase nas conexões e ramificações entre voz, poema, corpo, séries culturais e paisagem urbana, que se desdobram aquém das dicotomias entre sociedade e natureza. Publicou, entre outros, “César Vallejo: o abalo corpográfico”, “César Vallejo a dedo” (tradução) “Aquém da identidade e da oposição. Formas na cultura mestiça”, “Nicolás Guillén: Motivos de son“, e “Rafael Alberti: Sobre os anjos” (tradução), “América Latina: barroco, cidade, jornal”, “Tempo Solto” (poemas).


martes, 26 de enero de 2021

PASAMAYO (tercero)

 

[Si me fuera ahora o ya me hubiera ido]

Si me fuera ahora o ya me hubiera ido

El español me acompaña

El español del Arcipestre de Talavera y el de mi madre

Nacida en Lampa de Parinacochas

Más bella que el lucero que el agua que rompe

Para alcanzar a hablar conmigo

Hemos vivido para amar

A regañadientes equivocados tan dispersos

Pero para amar

Déjame que me ponga la voz

Déjame que encaje con la lengua

Que la haga parir para ti

Para ti solito

Y te arrastre desde el barquillo de helado

En que te has convertido

Tan de repente

Y te lleve con aquella voz los brazos

Las piernas ya para qué

Te lleve el entendimiento y el corazón

Preciosos en sí mismos y ahora

Ciertamente asomados cristalinos bullentes

©Pedro Granados, 2021


Tercer poema de PASAMAYO:

domingo, 17 de enero de 2021

Poetas del Perú (y alrededores)

 

Emilio Adolfo Westphalen, buena poesía para adolescentes, índice de edad o de permanente condición.  No se atreve a encandilarse consigo mismo, con su propio metro y con su propia voz, y delega a que recite el lector.  Actitud muy vieja en empaque surrealista.  Escuela para olvidar pronto.

César Moro, su contertulio André Breton es mucho mejor.  Poesía para “aguantados” como lo es la inmensa clase media limeña; la cual, de facto, es la minoría que siempre ha leído.  Muy de vez en cuando, arroja la tinta de sus pinceles directamente al aire y hacia la noche, entonces acierta.  Aunque, por lo general, el formato manda, el soporte le ordena.  Aun así, es mucho mejor que Westphalen.

Javier Heraud, murió justo cuando todavía se encontraba en el intersticio entre su ser real y el de la ficción.  Su gesto ético, aquello de morir a los 21 por los ideales socialistas cubanos, nos deja mudos.  Su gesto poético, en cambio, sí nos permite articular que no superó a Antonio Machado ni salió de las homilías de la iglesia del barrio o de su colegio.

Jorge Eduardo Eielson, testigo de la Poesía, cómo no.  Heredero directo de Martín Adán; de aquellos versos de este último: “[Poesía] De Dios que cayó en orgasmo/ Haciéndolo para cisma”.  Sus esculturas enterradas, de modo paralelo a su “secreto” oculto entre sus voluptuosos “nudos”, brindan cuenta de aquello.  Es el último de los grandes poetas peruanos de raza.  Casi a su mismo nivel va Javier Sologuren; admirador de Eielson porque lo que éste intuía, Sologuren lo articulaba y plasmaba a plenitud. Poeta menor de esta misma generación, de los años 50′, es la muy expresiva y expresionista Blanca Varela.

Antonio Cisneros, constituye el más elocuente fruto de la solvencia e influencia de sus amigotes, también, a nivel de la cultura.

Rodolfo Hinostroza, y su tan personal Comala.  La búsqueda del padre, a lo largo de toda su obra (poesía, ensayo, teatro), trasciende  la utilería y el “tono” de época.  Muy inspirador y recomendable para lectura de los jóvenes.  Juego de acertijos para la gran mayoría, mientras el autor permanece atento al tránsito y  conjunción entre Venus y Neptuno.

Raquel Jodorowsky, a esta autora chileno-peruana alguna vez la leímos y, juramos, que en cuanto podamos la vamos a volver a leer.

José Watanabe, la oralidad de su pueblo natal, Laredo (La Libertad, norte del Perú), le salvó la vida literaria.  Uno de los poetas peruanos más inteligentes del siglo pasado; y excelente administrador también de su propia poesía.  Lo poco que tuvo, que es mucho, lo supo mostrar eficazmente en sus versos.  Cauto.  Obvio, dada esta actitud vital y retórica, le faltó arriesgar.  Se la creyó y le creyeron, pero terminó refugiado en los evangelios; como si estos constituyeran algún tipo de refugio.  Su mesura, su decoro, términos asimismo de la retórica, le pasaron factura.

Eduardo Chirinos, como sus amigos Jorge Eslava o Carlos López Degregori, entre otros de su clan: todos los premios, cero goles.  Producto típico (paradigmático) de las funciones de una institución literaria vigente; en este caso conservadora y con galvanizadas raíces en la PUCP.  Jamás fue un poeta, sí, un esmerado estudiante de Letras.  Junto con Montalbetti y otros, menos conocidos aunque con virus equivalente,  apostaron por –el a su vez inexistente– Antonio Cisneros.  Neblinas de verano de Lima.  Ascos comunes y, a su vez, los mismos modales compartidos.  Espejismos, todavía, de algunos profesores que  tozudamente militan en ciertas nociones restringidas de la vida y de las Humanidades.

Jorge Pimentel y Enrique Verástegui.  Más palabrero uno que el otro; engreídos, ambos, por una crítica siempre en cierre de edición; uno mestizo y el otro zambo. Nada más nos sale decir de ellos.

Pedro Granados,  toda aquella aproximación a la poesía y su crítica en la región –que no tome su obra como referente imprescindible y secuencial a Vallejo, Adán y Eielson– es y será una  verdadera pérdida de tiempo y esfuerzo.  Trabajos de un mala leches o de tonto ocupado.

PD Sería muy ingenuo que un lector o “poeta” no peruano (chileno, español, mexicano, brasileño, norteamericano, etc.) considere que con esta crítica, sólo en apariencia ácida hacia la poesía de mi patria, se han librado y se hayan sus obras, como dicen, de puta madre.  No piensen así