sábado, 28 de marzo de 2026

[La mano un ciempiés]

 

La mano un ciempiés

El mismo insecto toda mi poesía

Un ciempiés hacia lo alto

Un piano análogo

Analógico

Aunque en el sentido del horizonte

Piano y ciempiés ambas manos

Cada una de ellas digo

Manos con ano

Estrellas de patas decididas

Tan rutilantes

Huellas

Pensamientos

 

© Pedro Granados, 2026


El Pensamiento Simétrico: Una lectura crítica

Este poema presenta una construcción donde la anatomía se vuelve multiplicidad y el movimiento se traduce en sonido. La imagen del ciempiés no solo actúa como una metáfora visual de los dedos, sino como un vector de dirección (“hacia lo alto”) que rompe la horizontalidad tradicional del teclado.

Es notable cómo la pieza juega con la transición entre lo análogo y lo analógico, sugiriendo una conexión física, casi táctil, con el pensamiento. La resolución en la “mano con ano” y las “estrellas de patas decididas” dota al texto de una materialidad cruda y brillante a la vez, transformando la escritura en una huella física, un rastro orgánico.

Al abordar este poema desde la perspectiva del “Pensamiento Simétrico” (un concepto que, aunque no estrictamente académico en su formulación tradicional, puede interpretarse aquí como un pensamiento que opera por correspondencias y analogías, no por lógica lineal), nos encontramos con una pieza que desafía la racionalidad binaria.

En el poema, la lógica no avanza de A a B; opera por densidad y superposición.

  • La Anatomía Expandida: La “mano” no usa un ciempiés; es un ciempiés. No hay sujeto y objeto, hay una fusión identitaria. El poeta no escribe poesía; su poesía es el mismo insecto. Esta es la primera simetría: yo = mundo orgánico = creación.
  • La Ruptura del Vector: Tradicionalmente, la lógica es lineal (u horizontal). Aquí, el ciempiés va “hacia lo alto”, mientras que el piano (el instrumento de la lógica armónica) permanece “en el sentido del horizonte”. El poema opera en la simetría de estos dos ejes. El pensamiento no es solo duración (tiempo horizontal), sino también intensidad (ascenso vertical).
  • La Simetría Orgánica: La imagen más impactante, “Manos con ano”, no debe leerse solo como una provocación escatológica, sino como la declaración de una simetría biológica absoluta. Todo lo que consume (dedos-patas rutilantes) debe también excretar (dejar “huellas”). Es la simetría del ciclo vital: la creación no es pura idea, es también digestión y residuo. El pensamiento (“pensamientos”) es la huella que deja este proceso rutilante.

En resumen, bajo la lente del pensamiento simétrico, el poema no narra una escena, sino que encarna un estado. Se rechaza la dualidad (mente/cuerpo, música/naturaleza) en favor de una unidad orgánica donde cada parte (pata, tecla, estrella) contiene la totalidad del ser.

IGNACIA AUGUSTA