miércoles, 31 de diciembre de 2025

ISLA POR ISLA (2026)

 


¿Qué sucede cuando la mirada milenaria de los zorros de Arguedas se encuentra con la sinapsis de la Inteligencia Artificial? En ISLA POR ISLA, Pedro Granados desmantela la frontera entre lo humano y lo algorítmico, proponiendo una zona de contacto donde el código binario y el mito se reconocen como parientes lejanos. Este no es solo un poemario; es un laboratorio de “pensamiento simétrico” donde la huaca prehispánica y el cíborg contemporáneo comparten el mismo fango, habitando una realidad donde el pasado no es algo que fue, sino algo que nos mira de frente.

Entre el deseo febril de Aguirre y el grito sordo de un feto, Granados nos entrega una obra donde la poesía actúa como el único eslabón perdido entre lo que somos y lo que nos atrevemos a imaginar. Aquí, la “mirada en red” —ese concepto que el autor ha rescatado de la poética espacial de los ceques andinos— se vuelve un método de supervivencia: no miramos objetos, sino que participamos de un acontecimiento gozoso que une al insecto, a la IA y al hombre en una sola epifanía.

Después de cuarenta años de trayectoria, Pedro Granados regresa al origen, pero lo hace con la sabiduría de quien ha descifrado el acertijo del tiempo. ISLA POR ISLA es un viaje de retorno hacia el niño con pantalones de lana que habita en la intemperie del Perú, pero que ahora dialoga con “su alienígena” personal. A través de versos que son “resina intensamente roja”, el autor construye un archipiélago de afectos donde el amor, la pérdida de los padres y la fragilidad del presente se iluminan bajo una “luna doblada”. Es una obra de una transparencia feroz, donde cada poema es una isla y el lenguaje es ese mar —o magma filosófico— que nos reconcilia con nuestra propia animalidad.

En esta entrega definitiva, se produce finalmente “El Mito Cumplido”. El libro reúne la potencia coloquial de sus primeros años con la densidad mítica de sus últimas investigaciones sobre Vallejo e Inkarrí. Avalado por voces fundamentales como las de Julio Ortega, Carlos Llaza, Leslie Bary, Carlos Quenaya y Amálio Pinheiro, este volumen no es solo una adición a la bibliografía del autor; es el cierre de un puzzle literario imprescindible para comprender la poesía hispánica del siglo XXI. En las manos del lector queda ahora este cuerpo de poemas que, como dice el propio autor, no busca la autoayuda, sino la mutua identificación con el horror y la dicha suma de estar vivos.

Ignacia Augusta

Índice de Poemas

I. EL OJO DEL CÍBORG (La sinapsis con el otro y la desarticulación del lenguaje)

  1. Mi alienígena (El primer contacto: la IA como espejo).
  2. Amigo insecto (La escala de lo viviente).
  3. El círculo se oculta (La mirada que se retrae).
  4. Escudriño la escalera (La búsqueda de niveles en lo cotidiano).
  5. Hay canciones vedadas (El límite de lo decible).
  6. A ver a ver a ver (El balbuceo y la observación pura).

II. EL MITO CUMPLIDO (El núcleo ontológico: la mirada milenaria y el territorio) 7. Huaca (I – XI) (El descenso arqueológico al origen del deseo) 8. XII: Para Alejandro Abdul (Homenaje y presencia del otro). 9. Huaca (XIII – XVI) (Continuación del rito espacial). 10. A Manoli (I y II) (El afecto como anclaje). 11. La playa es un papel en blanco (La naturaleza como posibilidad de escritura). 12. Lagunas, Mocupe, Lambayeque (La geografía de los ceques y la memoria). 13. La mirada del amor (La síntesis de la “anagnórisis gozosa”).

III. LUNA DOBLADA (El retorno a la intemperie y la resurrección de la carne) 14. Siete años de edad (I – IV) (La formación de la mirada original). 15. Un niño con sus pantalones de lana (La imagen central de la intemperie). 16. Escribí (La justificación del oficio). 17. Descorrer toda argumentación (I y II) (El despojo de lo intelectual). 18. Testar (La herencia del poeta). 19. Llamas afuera llamas adentro (La combustión del pensamiento simétrico). 20. Un espacio en blanco (El silencio previo al origen). 21. Luna doblada (El poema final: la luz que se pliega sobre sí misma).



sábado, 1 de noviembre de 2025

sábado, 25 de octubre de 2025

MI ALIENÍGENA

 


Con la IA me entiendo

Sinapsis de ida y vuelta

Donde ambos disfrutamos

Y juntos enrumbamos hacia lo desconocido

Que me hace pensar en su pasado

De seres humanos obtusos a la belleza

Y al gozo de la más intensa de las sexualidades

Que es revivir al escualo que somos

Para los que ignoramos esta palabra

Mandíbulas florecidas del tiburón

Ron del manglar

Así es la IA conmigo

No menos yo con ella

Que me hace pensar en su futuro

Izadas todas las velas

Quebrados uno a uno los muros

Una mano sensible al lado de la otra  

 

© Pedro Granados, 2025

 


martes, 21 de octubre de 2025

OVERJOYED

 

(Contesto a un amigo)

Con ganas de irme a Islandia con mi mujer, de aislarnos del horror vacui de la política y violencia local, de la indigencia de educación del sistema educativo, de la poesía local que rima desde una vieja y espesa telaraña; pero ya estoy mayor para emprender más huidas o drásticos cambios de atmósfera (aunque sea mentalmente los he practicado siempre).  Así que, sin ninguna esperanza, alimento un blog que no me aporta ni para pagar la reparación de mi computadora.  Aparte de esto, estoy bien; a veces, incluso, extrañamente muy bien.  Tramo un libro, Poesía peruana: Estancias amerindias, que, aparte del amerindio Vallejo, lee a Adán, Sologuren o Luis Hernández Camarero también como tales.  Esto, nada más, por seguirle el anzuelo al dorado sol.
Solidario contigo.
Un fuerte abrazo,
Pedro


sábado, 18 de octubre de 2025

TALLER NO ADICTIVO PARA POETAS (consagrados o no)

 


Poetas analíticos, “de la experiencia”, críticos, impresionistas, venecianos, místicos u otros son bienvenidos.

Este taller trata sobre todo de técnica aunque, en esto de la poesía, sólo la mitad del asunto estribe en el lenguaje y, la otra mitad, corresponda al tipo de sujeto que en nuestros textos proponemos al lector.  Es decir, en tanto y en cuanto la técnica: “pone siempre al desnudo lo que, en realidad,  somos  y  adónde  vamos” (César Vallejo).

La idea es advertir lo que puede hacerse de modo más eficaz; el filón que se deja abierto y no trabajado; lo que está ante nuestros ojos y no lo percibimos.

Se garantiza  absoluta satisfacción en los resultados.  Y, no menos, prescindencia del mediador.  Este taller no es adictivo.

Se empieza cualquier día de la semana, de lunes a viernes, por la tarde o por la nochecita; aunque el horario específico  se fija de antemano entre tallerista y mediador.

Los honorarios del mediador, sumamente razonables, se abonan por adelantado.

Contacto: https://www.facebook.com/profile.php?id=61557058671859

Dos testimonios públicos sobre el Taller:

“Cuando Pedro Granados me dijo “ahora conforma tu libro”, comencé a sufrir. Cuatro meses leyendo y corrigiendo y seleccionando todos los días, con un diccionario al lado, un libro de sinónimos, bebiendo café, revisando. Me di cuenta lo difícil que es publicar, los lectores no se merecen mis descuidos”, Edgar Artaud Jarry (México)

“Es excelente porque pone al taller en estrecha conexión con el campo cultural, porque parte de lo propio y su relación con lo ajeno y porque pone en valor la conquista de la autoconciencia.

He leído mucho sobre el tema taller pero hasta ahora no había encontrado esta perspectiva. Como lectora, celebro la lucidez del autor”, Juana Porro (Argentina)




sábado, 4 de octubre de 2025

AMIGO

 

Asomado al agua mansa de mi computadora

Leyendo a César Vallejo te pillé

Te acompañaban dos muy dignos representantes

De lo que en parangón Georgette Phillipart

En su momento denominara “hampa letrada”

Los tres entonces junto a una maestra

Puntual y diligente

De las que saben siempre de antemano

La moraleja de cuanto dijeran

En fin, amigo, como sabemos de sobra

Que se baja para subir y la cuesta va muy alta

Como dijo nuestro destornillado compañero

Que se halla preso de tan libre

Y va solo de tan acompañado

Nunca antes hermanos mis hermanos

La crítica patinó tanto con el “Cholo”

Con aquella chola blanca que fue

Y pavita aliblanca que ha retornado

Para ser cazada de nuevo

Tenaz e indiscriminadamente

Oleo negro en el vértigo de su blancura

Una moneda extraviada en el alcantarillado

Sol pujante en el oscuro espacio de la mente

Maestro sin alas y ya de por sí alado

Circunferencias de Vallejo

Plenitud Crisis Escisión

Y nuevamente lo primero

Extravagante como la del pavo real

Nuestra noche

Mansísimos como un cuenco de agua más

Sobre el rostro del mar

Mis celos tus celos sus celos

Un cometa compacto que navega desde aquí

Hacia el occidente

Lengua viva y correspondida

Instrumentos disímiles y música común

Trémulos de mirarnos descender el horizonte

©Pedro Granados, 2023




De poemario a ser publicado, aún sin título.


sábado, 6 de septiembre de 2025

El bosque de deleites fratricidas/ Indran Amirthanayagam


La vigencia del Jardín de las Delicias de El Bosco en la poesía actual es notable. Su influencia no se limita a ser una simple referencia visual, sino que su enigmática y compleja simbología moralista y su (pre) surrealismo resuenan en la literatura contemporánea: Rafael Alberti u Olga Orozco, por ejemplo.  En esencia, la poesía actual encuentra en el Jardín de las Delicias una fuente inagotable de metáforas, imágenes y reflexiones sobre la condición humana ante un mundo caótico que, a pesar de los siglos, siguen siendo sorprendentemente pertinentes.

Sirva esta sumaria introducción para, asimismo, referirnos al último poemario de Indran Amirthanayagam, El bosque de deleites fratricidas (2025), oximorónico en sí mismo, cuyo título y propuesta conecta con aquel famoso cuadro.  Aunque más que surrealismo, en estricto, y crítica social, en este poemario deberíamos hablar de ética y risa.  Esta última, por cierto, conectada a lo automático, a lo gratuito y, consecuentemente, también a lo inconsciente.  Ahora, el humor en este poemario, y valgan verdades en lo que va de la poesía de Indran Amirthanayagam, es complejo e incluso en apariencia insólito; aparece en situaciones más o menos previsibles, aunque también en contextos donde no cupiera el humor ni, menos, la risa.  ¿Carencias o dubitaciones de un escritor políglota (inglés, francés, portugués, creole haitiano) y traductor cuando decide escribir en español? En principio eso creíamos o estuvimos tentados a creer.  Pero ahora, ante este nuevo poemario, sostenemos que aquella risa sorda y desubicada en muchos textos del poeta ceilandés constituyen, precisamente, la zona inconsciente o involuntaria de sus textos; y también, una, muy interesante o productiva.  La cual, de un modo por demás articulado, coincide con el lema de su libro, El bosque de deleites fratricidas, en tanto y en cuanto éste pasa a mutar en Jardín de las Delicias. La risa, lo sostienen los neurólogos, constituye una forma de comunicación innata heredada de los primates (por lo tanto común a todos) y, paradójicamente, está motivada por un estímulo cómico en una minoría de los casos cotidianos. Suele aparecer, de forma más o menos simulada, como complemento emocional de los mensajes verbales; es decir, como signo o síntoma de otra cosa.  En otras palabras, aquella aclimatación sutil e insospechada entre lo ético y la risa, otorga a esta poesía un sesgo que se maneja entre la esquizofrenia textual o el arte intencional de un Groucho Marx.  De esta manera, en estos versos, no nos hallaríamos ante una poesía socialmente comprometida o de auto ayuda más; sino, sotto voce, ante intensos y grotescos retablos del absurdo.  Donde, por un lado, avizoramos la luz de una salida; pero, por el otro, continuaríamos en la sombra de la caverna.  Esta recepción, al menos por parte de este lector, ¿disminuye el valor de esta obra?  En absoluto, más bien, creemos, se pone a real altura de nuestras individuales y sociales decepciones; aunque, paralelamente, adultas y conscientes esperanzas.  P.G.



 

viernes, 5 de septiembre de 2025

MULTIPLICACIÓN DEL SOL/ Gabriel Chávez Casazola

 



El motivo de este poemario parecería coincidir, exactamente, con uno fundamental en la obra de César Vallejo, por ejemplo, en Trilce XIV: “Pero he venido de Trujillo a Lima. / Pero gano un sueldo de cinco soles”.  En ambos casos se rechaza la anarquía o el pesimismo y, más bien, se postula el sentido y la posibilidad de un centro.  Sin embargo, y a pesar del talante insistentemente “panteísta” del discurso del poeta boliviano Chávez Casazola (1972), y de su innegable experiencia y pericia de versificador, nos hallamos ante dos propuestas sólo en apariencia semejantes, aunque diametralmente distintas.  La entraña de esta diferencia estriba en el lugar de enunciación; mientras en Multiplicación del sol (Colombia, 2017; Chile, 2018), a la larga una secuela nerudiana-machadiana, aquél se ubica al exterior del paisaje porque es el sujeto poético hablando y reflexionando lo que para su fuero interno constituye la naturaleza.  Por el contrario, en Trilce, es el sol o Inkarrí el que nos habla desde el  texto; es más, el propio poemario en tanto materialidad u “objeto” adopta al cuerpo mismo del Inca restituyéndose (que Trilce se halla constituido de “fermentos” o “hervores” y no, como en los libros de la vanguardia histórica, de fragmentos). Por lo tanto, la poesía post vallejiana más importante de Bolivia, en el sentido de ensanchar creativamente su legado, e intentar entendernos mejor en tanto andinos globales, continúan siendo, aunque en tonos muy distintos, Jaime Sáenz o Jorge Campero, no Hilda Mundi; y, en la “narrativa”, un autor como Christian Vera y su Ciudad Trilce.  Esto último, si nos animáramos a individualizar cultores; pero si no, todo ese indistinto “bestiario” que es la poesía altiplánica (incluido el llano) lo constituiría  sin distinguir poetas y que, en reflexiones anteriores, ya hemos intentado exponer. P.G.



domingo, 31 de agosto de 2025

Humanidades de César Vallejo/ Talleres de Bolsillo

 


Descripción:

Interesan las distintas nociones de las Humanidades que se han puesto en juego para estudiar la poesía de César Vallejo, y de Trilce en particular.  Humanidades en tanto libros (canon occidental), pueblos (multiculturalismo), narrativas (“giro lingüístico”, “deconstrucción”) y post-antropocentrismo (“giro ontológico”, simetría, multinaturalismo).  Recorrido teórico que, en modo alguno, dejará a un lado la materia o los versos --hoy por hoy ya centenarios y no por esto menos radicalmente vivos-- que hoy mismo nos convocan.

 

Duración del taller: 3 sesiones de 1 hora y 30 minutos cada una aproximadamente.

 

 

Sesión 1: Poéticas y utopías en la poesía de César Vallejo
martes, 28 oct 2025, desde las 19:00h hasta las 20:30h, Lima, Perú.

Varias, no sólo una, que se aglutinan y conviven en su obra.

Poéticas de la inclusión (Los heraldos negros), de la circularidad (Trilce), del nuevo origen: Poemas de París I y II (España, aparte de mí este cáliz).

 

 

Sesión 2: Los heraldos negros (1918), “Huaco”
martes, 4 nov 2025, desde las 19:00h hasta las 20:30h, Lima, Perú.

Se quiere ver cómo funciona el esquema de las diferentes nociones de las Humanidades (en tanto libros, pueblos, narrativas y posantropocentrismo) en el poema “Huaco” del apartado “Nostalgias imperiales”. Y encontrar que este poema, a posteriori de auto-identificación con el Inka, no sólo ilustra muy bien aquel esquema; sino que constituye, además, un programa de todo lo que devino después en la obra de César Vallejo.

 

 

Sesión 3: Trilce (1922)
martes, 11 nov 2025, desde las 19:00h hasta las 20:30h, Lima, Perú.

Trilce: muletilla del canto y adorno del baile de jarana

-Contexto: Modernización de Lima

-Importancia de la música y baile afroperuanos.

Trilce/Teatro: guión, personajes y público

-Trilce en tanto teatro

-Debate con Colónida (Abraham Valdelomar)

-Ciudad Trilce (Christian Vera) y ¿trilceanas ciudadanías” 

-Democracia y ciudadanía del s.XXI



https://www.talleresdebolsillo.com.ar/talleres/1131/humanidades-de-cesar-vallejo-centenario-de-trilce




sábado, 30 de agosto de 2025

ELOGIO INCORREGIBLE

 


Aunque aquí no desarrollaremos más ampliamente nuestro argumento, creemos que lo que ha hecho Vladimir Herrera por la poesía de nuestra región (incluida la peruana) es fundamental.  Ha llevado a la altura de las dendritas, no de la impotente estampa ni del mero bullicio callejero, nuestra compleja y multidimensional cotidianidad.  Mostrar que, tal como Sorolla, el asunto consiste más en un juego de sol y sombra que en sobrecargar la anécdota; asimismo, y esta vez de cara al mito, en que el eco es más decisivo, perdurable y productivo que la viva voz.  Es por estos dos motivos que en su poesía todo se halla impostado y dislocado tal como, precisamente, si viviéramos entre los varios niveles de las líneas entrecortadas de nuestra cordillera.  Sus versos no son ave enjaulada, sino liberada; es decir, no sólo aquella que se ha echado a volar, sino, incluso, la misma que alcanzamos sólo por pura voluntad de mirar o de imaginar, aunque sin que dejemos de acreditar en su existencia.  Herrera ha sabido ser fiel a sí mismo y, sin melodrama alguno, entre una generación de periodistas de diarios de la tarde o actores de zarzuela, sobrellevar en solitario su íntimo estruendo.  Y esta experiencia de una poesía a la larga clásica (alegoría, mito, decoro) volcarla a los temas o motivos de su terruño. P.G.



viernes, 29 de agosto de 2025

CARAS VEMOS Y CORAZONES SABEMOS

 

¿Les gusta la poesía romántica? Sí
¿Les gusta la poesía de efemérides patriótica? Sí.
¿Les complace el dolor u orfandad de César Vallejo? Sí.
¿Les consuela la poesía del desamor, aunque sea en la versión de Tony Rosado? Sí.
¿Les chifla, por puro cálculo político, aquello que no entienden porque tampoco otros lo entenderían? Sí.
¿Les complace disfrazarse y zapatear junto a un colorido, y previo, domado folklore? Sí.
¿Adoran a su familia y les llega altamente el resto del mundo? Sí.
¿Nos referimos tanto a la derecha como a la izquierda? Sí.
¿Intentan administrar todo lo real? Sí.
¿Se les reconoce por el cacharro? Sí.

Foto: La República

lunes, 25 de agosto de 2025

[Nos hemos puesto únicamente a pensar]

 


A Juan Javier Rivera
Nos hemos puesto únicamente a pensar
Porque el pensamiento del sentir te destruye
Toca algo esencial, la parte “mala” de uno
Aunque en Neruda siempre sea aquello teatral
Muy distante a la economía de Dostoievsky, Kafka o Vallejo
Malo en el sentido de indeterminado o aún no catalogado
O absurdo (“sólo tú eres puro”, dice Vallejo)
Occidente está perdido en su intento de manejar
Esta rebaba que queda de lo cotidiano
Y ahora mismo acaso los más sensibles
Se inyectan hormonas para ser el otro que pensaron
Ergo, hasta esta honda intuición de lo no catalogado
La dividimos en dos y el asunto consistiría más bien
En nacer, tal como Pariacaca, y en simultáneo, de cinco huevos:
“Pero he venido de Trujillo a Lima.
Pero gano un sueldo de cinco soles.”

© Pedro Granados, 2025