martes, 1 de abril de 2025

[Desde este estrecho pensamiento]

 


Desde este estrecho pensamiento

El agua turbulenta al rededor de nuestra cabeza

A favor de la corriente veloz sin bote ni armadura

Probando todo con el cuerpo desnudo

A la par que golpeado y destruido

Sólo con la mirada interna a salvo

Y la respiración asida al espacio de una playa

Pero no aquí  al interior del río y ante la frialdad de la piedra

Contra el pecho del sol apegados siempre 

Broco lunar femenino masculino bestias en suma

Encomendadas al dios de cada uno de los animales

Aquellos que se desploman desde las ramas de nieve

O aquellos multitudinarios que caen entre las redes

Aunque con un canto sordo  y distintivo 

Despedazado surcando este viento líquido

Serenos restos que sostiene el agua madre 

Y en paralelo baña también el sol padre 

Porque a él pertenecen y han pertenecido

Desde aquella nuestra niñez casi autista

De sesudos y tan hechizados juegos

Nuestra  adolescencia de ininterrumpido soñar

El amor turbulento de esta agua ciega y despeñada

Un amor sin retorno un amor sin merecimiento

Amplios círculos concéntricos sobre el sosegado remanso

Fragmentos de piel de esperas de preguntas inútiles

Ahora que precisamente todo está por comenzar


© Pedro Granados, 2025


viernes, 21 de marzo de 2025

En simetría

 


Página en blanco pantalla en rollo aire giratorio

Así se me ocurre ser nuestro segundo de existencia

Que ni nos mira

Y sí lo hace más  bien la historia y nos contempla Inkarrí

Ni los muchos o pocos alimentos engullidos

Ni nuestras enésimas idas y vueltas salvo

Comprobemos que el cemento es igual en todo lugar

E idéntico el modo en que una mujer se enamora

Encandila hechiza entrega un hombre o un animal

Aunque la simetría todavía resulte asimétrica

Y la justicia siga siendo aún muy injusta

No basta comprobarlo en uno mismo

En nuestros inmediatos a más lejanos círculos concéntricos

Tuvo razón Sologuren que puso en tierra el esquema del cielo

O Góngora que puso aquello a girar y metamorfosearse

O César Vallejo testando al detalle aquel tinglado

El paisaje externo es el mismo que el interno

Como que a cierta hora hallamos dos soles

Que son sólo uno sumergido hasta media cabeza

El próximo acierto consiste en experimentar

Amar celebrar necesitar un mesías en minúsculas

E intensamente inmanente

Propenso a una simetría cada vez más más cierta

Propensos a una mayor justicia


©Pedro Granados, marzo, 2025



viernes, 14 de marzo de 2025

[La mañana catabólica]

 

by Barnett Newman

La mañana catabólica

Ideal para drenar la poesía argentina 

Ilusión que cae justo cuando el telón  se derrumba 

Borges no fue argentino, sino peruano

Tampoco Lugones, prueba de ello fue su suicidio

Anagnórisis radical sin atenuantes

Al Instagram de la poesía hispánica lo monitorean

Argentinos y españoles, a mujeres y hombres me refiero

No a los animales que aún no han decidido nacionalidad

Ni preferencias literarias

Aunque a mi perro Mique  le chiflan las nanas

Derriten sus sesos hasta trocarlo en un conejo

O más o menos en alguno como nosotros

No será por la letra (digo yo) sino por la tonada

Que viene desde la tripa (João Cabral de Melo dixit)

Fracaso esterilidad caras de palo (con o sin el concurso de Eliot)

Han ganado y van ganando terreno por doquier

Peruano-argentino  paulista-porteño  dominico-español

Mexicanos atentos a sus atrapa  nieblas

Dejan a diario sus babas por aquí

Arañan la tela de mi incrédula Laptop

No jodan desahuévense

Su poesía es una narrativa más que se morfaron

La tarde anabólica


© Pedro Granados, 2025



domingo, 9 de marzo de 2025

[Nací otra vez en Pachacámac]

 


Nací otra vez en Pachacámac

Como a los veinte y poco

Ya había intuido este nuevo nacimiento

En Breña, mi barrio de siempre

Bajo el tornasol del cielo de Lima

Durante algunos días del verano

Tardes mediterráneas

Sin playa ni horizonte y sólo un olor a mar

Que llegaba como de otro planeta

Una discreta caricia sobre mi nuca

Una puerta dorada sobre mi sien

Un ojo un tanto distinto del otro

Porque oteaba ya el día de mi nacimiento

La luz estrujada y como entretenida

Sobre aquellas paredes sucias y pobres

Subí la rampa

Mientras mis amigos hacían exactamente lo mismo

Llegué livianamente a la meseta

Casi inadvertidamente

No estaba ninguno de aquellos con los que allí llegué

Sólo mi cuerpo entero contra todo aquel poniente

Sólo mi parietal sobre aquel dorado polvo

Echo un ovillo

Sólo mi ojo derecho levemente boqueante

Entre aquellas tornasoladas nubes

Y mi lengua un tanto amarga del sabor de la tierra

 

(9 de marzo, día de mi setenta onomástico)

© Pedro Granados, 2025



sábado, 22 de febrero de 2025

La pregunta por la poesía peruana…

 


Huaca Pucllana, Miraflores

 coincide, necesariamente, con la pregunta por Pedro Granados.


jueves, 20 de febrero de 2025

La peruchada literaria

 


No nos queda otra cosa que hacernos los cojudos

Mirar y no mirar

Escuchar y no escuchar

Como si un parpadeo nos liberara

Del absurdo de nuestras existencias

Y de nuestras opciones literarias

Gustos y vidas como divorciados

Algún momento que en nuestra “cuidada” educación

Nos traspapelamos perdimos el balón

Se esfumó el ovillo de nuestra propia madeja

No nos educaron para estar en el Perú

Y por ende en ningún otro lugar de la tierra

Que ambas cosas conviven en una sola vaina

Un único edificio con varias puertas

De briosas entradas y titubeantes salidas

La micro política en el Perú es suicida

Porque es de profunda vocación colonial

Y es micro también porque es mezquina

Y muy bruta aunque con su suspiro de limeña

El humo desde aquella parrilla de anticuchos

O este instante tan poéticamente efervescente

Caben dentro de una servilleta

Hasta que alguien nos enseñe a respirar

Hasta que con alguien aprendamos a amar

Al margen de los intereses de nuestro estrecho círculo

 Desconfiada anuente y tan pendeja familia


© Pedro Granados, 2025



sábado, 15 de febrero de 2025

[Forma de la poesía peruana]

 


Forma de la poesía peruana

El zorro de arriba y el zorro de abajo

Lo cual es equivalente a decir

Cierto momento del crepúsculo

Una cabeza con el agua hasta la cintura

Dos mil quinientos años por lo menos

Antes que Trilce (Inkarrí) o La tortuga ecuestre (Naylamp)

Y muy anterior a la obra del mismo José María Arguedas

Un instante de equilibrio o de balance

Una boca engullendo su propia cola

Tan sólo un minuto de acuerdo

Y el modo lúcido: el encuentro de lo binario

O la esquizofrenia: gato debajo de su silla

Las tímidas telas vespertinas de Eguren

Ante la serpiente cabal o el mismísimo horizonte

Límite ubicuo y tan humano como nuestro límite

Constancia de aquel efímero y cotidiano equilibrio

Cabeza – boca – fauces – larguísima lengua viperina


©Pedro Granados, 2025