sábado, 24 de noviembre de 2012

[Cuando alguien te hable de cultura]



Para Adolfo Montejo Navas


Cuando alguien te hable de cultura

Cuida bien tus bolsillos

Viejo hippy irredento

Viejo llorón

Enamorado de la luna

Viejo creyente en la poesía

Viejo lunático sin locura

Viejo amante

De pocos tiros a la sazón

Sólo sazón

Si alguien te viene con el cuento

Háblale de cultura

Y así quedan iguales

Pero lo molar

Término alquimístico

De mi colega Adolfo

Me deja sin dientes

Y sin muelas

Pero sólo con los caninos

Es que les hablo

De la puta que nos parió

Pero que no es nuestra madre

Nuestra madre sigue siendo la poesía

La que me regala unas lágrimas

A veces

La que me hincha las pelotas

Y me hace comprender

Lo terriblemente huérfanos

Que estamos sin ella

Radicalmente huérfanos

Y como viviendo por las puras huevas

Cuando te hablen de cultura

Cuida bien tus bolsillos

Y cuando te hablen de poesía

También

viernes, 23 de noviembre de 2012

[Bonita]



Bonita

Si me perdonas

El sentir

Españas

Sobre un corazón

Y sobre el otro

El fuego

De ser peruano

Y de Boca Chica,

Caribeño


Si me perdonas el sentir

Querida

Madre y poesía

Y esposa

No desposada todavía

jueves, 22 de noviembre de 2012

[Un poco de llama]



Un poco de llama

De este animal y del otro,

El fuego,

La vida que arde

Contra el viento

Enemigo

Máximo cinco enemigos

Me dijo un poeta cololo-

Dominicano

Pero

Voy como mi abuelo

Recién nombrado

Por la poesía e irremediablemente

Muerto entre golpes de puño

Creo honestamente

Luego de mirar con los ojos

Bien abiertos el estrecho panorama

Que soy el mejor poeta del mundo

Pero

Si era tan sencillo:

Cuestión de no dejar entrar en el guiso

A la poesía. Entrarle de una vez

Por delante

Y que no carajo! Que las papas

Se pelan de forma mucho más fácil.

Y adorables que van a la olla.

Y es la historia sobre ellas

Lo que hace suculento al bocado

No las papas en sí mismas sino

Lo que vas imaginando al pelarlas

Y que el lector devora

Como si ellas fueran de otro mundo. Digo

Las papas que son de este mundo no las comemos

Para qué. Esperan en la despensa

Rosadas o más oscuras. Y como apretadas

Siempre contra el vidrio.

Recordándonos

Discretamente

Que todos somos de la tierra.